- La ampliación de infraestructura ciclista en el corredor del Río Tijuana abre el desafío de conectar estos espacios con vialidades de alta circulación y generar recorridos seguros para usuarios de bicicleta.
La movilidad ciclista enfrenta todavía retos de integración en Tijuana, particularmente en corredores donde confluyen vialidades de alta circulación, infraestructura urbana y desplazamientos entre distintos sectores de la ciudad.
La Vía Rápida Poniente forma parte de este escenario. El fallecimiento de un ciclista registrado el 17 de septiembre en las inmediaciones de la canalización del Río Tijuana volvió a poner atención sobre las condiciones de movilidad en esta zona, aunque las circunstancias específicas del accidente corresponden a la investigación de las autoridades.
El tema adquiere relevancia mientras la ciudad desarrolla nuevos proyectos para fortalecer la movilidad no motorizada. En mayo de 2026 inició la rehabilitación y ampliación de la Ciclovía Río Tijuana, obra que el Ayuntamiento presentó como parte de las acciones para impulsar la movilidad sustentable y que contempla beneficiar a más de 50 mil personas.
La intervención representa un avance en infraestructura ciclista, pero también plantea un reto de conectividad: que los nuevos tramos puedan vincularse con las principales vialidades, zonas habitacionales, centros de actividad y otros medios de transporte.
El Programa Integral de Movilidad Urbana Sustentable (PIMUS) 2019-2040 ya identifica entre las necesidades de Tijuana la ampliación y mejora de la infraestructura para peatones y ciclistas, así como la generación de rutas seguras e interconectadas.
La planeación municipal también contempla el desarrollo de una red ciclista que permita conectar distintos puntos de la ciudad y facilite desplazamientos seguros para los usuarios de bicicleta.
Al mismo tiempo, la Vía Rápida continúa siendo objeto de proyectos orientados a mejorar la circulación vehicular. Esto coloca sobre la mesa la necesidad de considerar la movilidad ciclista dentro de las intervenciones que se realizan en los principales corredores de Tijuana.
El reto para la ciudad no consiste únicamente en construir más ciclovías, sino en integrarlas a la estructura vial existente mediante conexiones continuas, cruces seguros y acceso a los principales destinos urbanos.
Con la ampliación de la Ciclovía Río Tijuana y las intervenciones previstas en distintos corredores, Tijuana tiene en marcha una transformación gradual de su infraestructura de movilidad. La conexión entre estos proyectos será determinante para que la bicicleta pueda funcionar como una alternativa de desplazamiento dentro de la ciudad y no solamente como una modalidad recreativa.
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