- El punto vial es considerado de alto riesgo por el IMOS; SIDURT analiza alternativas para mejorar su operación y reducir accidentes, mientras también se plantean medidas para controlar la velocidad en el Corredor 2000.
El retorno ubicado frente a las instalaciones del Instituto de Movilidad Sustentable (IMOS), sobre el bulevar 2000, se encuentra bajo revisión ante los riesgos de seguridad vial que presenta el punto y los accidentes registrados en la zona.
Jorge Alberto Gutiérrez Topete, director del IMOS, señaló que, tras conversar con el secretario de Infraestructura, Desarrollo Urbano y Reordenamiento Territorial (SIDURT), Arturo Espinoza Jaramillo, lo más probable es que el retorno sea modificado y desplazado hacia una ubicación considerada más segura.
“Ese crucero es pues peligrosísimo”, señaló el funcionario, quien agregó que la revisión también debe considerar las condiciones de circulación del propio Corredor 2000.
Analizan alternativas para modificar el retorno
La revisión del punto comenzó después del accidente registrado el 17 de agosto, cuando un autobús de transporte público y vehículos particulares estuvieron involucrados en un choque que dejó inicialmente cinco personas fallecidas y 17 lesionadas.
SIDURT informó posteriormente que realizaba un levantamiento topográfico de la zona y estudiaba diferentes alternativas para modificar el retorno.
Entre las opciones analizadas se encuentra cerrar el retorno actual y utilizar los accesos del puente El Refugio, así como cerrar el punto existente y construir un nuevo retorno más hacia el Este.
Otra posibilidad consiste en realizar los movimientos de retorno sobre la carretera Libre Tijuana-Tecate y ampliar de uno a dos carriles el acceso del bulevar Nogales, además de mejorar sus condiciones de circulación. También se planteó mejorar el retorno del bulevar Nogales del lado del Corredor 2000.
Uno de los problemas identificados por SIDURT es la capacidad de almacenamiento vehicular en esa zona. Cuando el espacio disponible resulta insuficiente, los vehículos que esperan realizar alguna maniobra pueden extenderse hacia el propio Corredor 2000, incrementando el riesgo para quienes circulan por la vialidad.
Buscan controlar la velocidad en el Corredor 2000
Gutiérrez Topete señaló que la solución no depende únicamente de modificar el retorno, sino también de mejorar las condiciones de circulación y reforzar el control de velocidad.
El director del IMOS recordó que el Corredor 2000 es una vialidad de acceso controlado, por lo que los conductores deben mantener una velocidad moderada.
Explicó que, particularmente en el tramo hacia el sur, después del crucero de El Refugio, existe un flujo importante de vehículos hacia ambos sentidos y algunos conductores incrementan la velocidad al aproximarse a la zona de la curva de El Florido.
Ante esta situación, planteó la colocación de señalamientos verticales y elementos destinados a controlar la velocidad, además de reforzar el llamado a los automovilistas para conducir con mayor precaución.
El retorno forma parte de una intervención mayor
La revisión del punto ocurre mientras el Corredor Tijuana-Rosarito 2000 atraviesa un proceso de modernización que contempla nuevos carriles confinados y una reorganización de los movimientos vehiculares.
El proyecto estatal contempla nueve retornos estratégicos a lo largo del tramo intervenido, con el objetivo de ordenar el flujo vehicular y sustituir movimientos considerados riesgosos. Entre los puntos contemplados se encuentran zonas como El Florido, La Morita, Casablanca y el nodo de la carretera Libre Tijuana-Tecate.
SIDURT ha señalado que la modernización responde también al historial de accidentes registrado en el corredor. De acuerdo con la dependencia, entre 2021 y 2024 se contabilizaron alrededor de 1,300 accidentes en el tramo intervenido.
En este contexto, la posible modificación del retorno frente al IMOS representa una intervención puntual dentro de una estrategia más amplia para reorganizar los accesos, retornos y movimientos vehiculares del Corredor 2000.
Por ahora, las autoridades continúan evaluando las alternativas para determinar cuál configuración permitirá reducir los riesgos en este punto y mejorar la circulación de una de las principales vialidades de conexión de Tijuana.




