- La ampliación de carriles preferenciales y nuevas acciones de movilidad buscan agilizar el flujo vehicular en los principales cruces fronterizos de la ciudad.
El Gobierno Municipal reportó nuevas acciones de infraestructura y movilidad en las garitas de San Ysidro y Otay, orientadas a mejorar el flujo vehicular y facilitar los cruces fronterizos de usuarios que utilizan estos puntos para actividades médicas, educativas, turísticas y de negocios.
Como parte del programa Cruce Ágil, se invirtieron 832 mil 416 pesos en la ampliación de carriles preferenciales, con la incorporación de 188 metros lineales en San Ysidro y 300 metros en Otay.
De acuerdo con el Ayuntamiento, el programa acumula 1 millón 302 mil 446 registros, con una operación promedio de alrededor de 128 mil usuarios mensuales entre ambas garitas.
Las acciones también incluyen la habilitación de un nuevo carril SENTRI, puesto en operación desde noviembre de 2025 con acceso por la calle Segunda, en la Zona Centro. Esta infraestructura registra un promedio de 4 mil 200 vehículos diarios y concentra cerca del 23 por ciento del tráfico mensual de este sistema de cruce.
Intervienen infraestructura de la zona fronteriza
Además de las adecuaciones para mejorar la movilidad, el Gobierno Municipal reportó trabajos de rehabilitación urbana en más de 213 mil metros cuadrados de la zona fronteriza.
Las labores comprenden saneamiento, pintura de guarniciones y la remodelación tecnológica de tres casetas de cobro, acciones enfocadas en mejorar las condiciones operativas de los cruces.
A estas intervenciones se suma el programa de Auxilio Vial, que opera las 24 horas con personal bilingüe capacitado en primeros auxilios y protección civil. Desde febrero de 2025, el servicio ha atendido 23 mil 147 incidencias.
Los cruces fronterizos de Tijuana concentran diariamente a más de 200 mil usuarios, por lo que las condiciones de operación de las garitas representan un componente relevante para la movilidad urbana y la actividad económica de la ciudad.
La ampliación de infraestructura y la incorporación de servicios complementarios buscan reducir puntos de congestión y mejorar la conectividad entre Tijuana y los principales cruces hacia Estados Unidos, en una zona estratégica para el intercambio comercial, laboral y turístico de la región.




