La Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana (CESPT) extrajo 4 mil 143 metros cúbicos de tierra, arena, lodo, basura y otros residuos de cárcamos, tuberías y colectores de la ciudad durante el periodo enero-agosto, dentro de las labores de mantenimiento que la dependencia intensifica de cara a la temporada de lluvias.
Del volumen total, 2 mil 330 metros cúbicos se retiraron en cárcamos —instalaciones destinadas a recibir y bombear aguas residuales—, mientras que mil 813 metros cúbicos correspondieron a limpieza de tuberías y colectores. Entre la infraestructura intervenida figuran la planta de bombeo PB1 y los cárcamos Los Laureles y El Matadero, además de colectores distribuidos en distintos sectores de la ciudad.
De acuerdo con la CESPT, este tipo de mantenimiento tiene como objetivo conservar la capacidad de la red sanitaria y reducir el riesgo de taponamientos y derrames de aguas residuales en calles y viviendas, un factor que se agrava con las lluvias por la acumulación de sedimentos y materiales que obstruyen el flujo del sistema.
La directora general del organismo, Mónica Vega Aguirre, precisó que el mantenimiento de la red se ejecuta de manera permanente durante el año y que en esta etapa se concentran acciones adicionales en distintos puntos de Tijuana para agilizar la respuesta ante eventualidades.
La dependencia detalló que la acumulación de tierra, arena y lodo en el fondo de la infraestructura es un proceso gradual, mientras que basura, grasas y toallitas húmedas representan el principal riesgo de obstrucción del flujo. Por ello, exhortó a la población a no arrojar estos materiales al drenaje, mantener cerradas las tapas de los pozos de visita y evitar abrirlas para desalojar agua de lluvia, práctica que —advirtió— puede generar obstrucciones adicionales en el sistema.


