- El contrato para la construcción de la planta desaladora y la planta de bombeo fue adjudicado a Cox Energy y Cox Water por 5,291.6 millones de pesos más IVA; la infraestructura de conducción y distribución corresponde a un componente distinto del proyecto.
La Planta Desaladora Rosarito avanzó en su proceso de contratación luego de que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) adjudicara a Cox Energy, S.A.B. de C.V., en participación conjunta con Cox Water, S.L., el contrato para la construcción de la planta desaladora y la planta de bombeo, por 5,291 millones 565 mil 898 pesos más IVA.
De acuerdo con el expediente del procedimiento, identificado como IO-16-B00-016B00985-I-148-2026, la contratación corresponde a la construcción de la Planta Desaladora Rosarito y la Planta de Bombeo. El fallo fue emitido el 14 de agosto de 2026, después de dos procesos anteriores que fueron declarados desiertos.
La propuesta de Cox fue la menor de las tres presentadas en el procedimiento, con un monto de 5,291.6 millones de pesos, frente a los 5,824.3 millones de Acciona Agua México y los 6,195.6 millones de Tecno Arrendamientos y Construcciones.
Una planta con capacidad de 2,200 litros por segundo
El proyecto contempla una primera etapa con capacidad nominal para producir 2,200 litros de agua por segundo, equivalentes a aproximadamente 190 mil metros cúbicos diarios y cerca de 69 millones de metros cúbicos al año, considerando operación continua.
De acuerdo con la ficha de Proyectos México, la infraestructura está planteada para atender las necesidades de abastecimiento de Tijuana y Playas de Rosarito, con una población beneficiaria estimada en alrededor de 994 mil habitantes.
La tecnología prevista es la ósmosis inversa, utilizada para separar las sales del agua de mar mediante membranas y presión. El proyecto contempla además la posibilidad de ampliar posteriormente su capacidad hasta 4,400 litros por segundo.
De acuerdo con información presentada por el Gobierno federal, la incorporación de la primera etapa podría incrementar hasta en 45% la disponibilidad de agua para Tijuana y Playas de Rosarito. La cifra corresponde a una estimación oficial; la referencia consultada no detalla la base de comparación utilizada para determinar ese porcentaje.
El contrato de Cox no representa todo el sistema hidráulico
Los 5,291.6 millones de pesos corresponden al contrato adjudicado para la construcción de la planta desaladora y la planta de bombeo. Esta cantidad no debe confundirse con la inversión necesaria para completar todo el sistema hidráulico asociado al proyecto.
Para incorporar el agua desalinizada al sistema de abastecimiento se requiere además infraestructura de conducción, almacenamiento, conexión y distribución. Estos componentes forman parte de un esquema de inversión en el que también participa el Gobierno de Baja California.
El Estado ha contemplado recursos para desarrollar obras complementarias y ha recurrido al Bono Verde II como parte de su estrategia de financiamiento. Sin embargo, el monto de este instrumento no debe presentarse como equivalente al costo total de las obras complementarias de la desaladora, debido a que el financiamiento estatal contempla distintos proyectos y componentes.
La disponibilidad de estas obras será un factor determinante para que la capacidad de producción de la planta pueda integrarse efectivamente al sistema regional de abastecimiento.
Un proyecto que llega después de dos procesos fallidos
La adjudicación a Cox representa un avance para una obra que ha enfrentado dificultades para concretarse.
El primer procedimiento de contratación fue declarado desierto en noviembre de 2025. Un segundo proceso también terminó sin adjudicación el 4 de junio de 2026, después de que las propuestas recibidas no cumplieran con los requisitos de solvencia establecidos.
Conagua inició posteriormente un nuevo procedimiento mediante invitación a cuando menos tres personas, que culminó con el fallo favorable a Cox en agosto.
El expediente establece un plazo de ejecución de 1,096 días naturales. La ficha de Proyectos México registra agosto de 2029 como fecha prevista de terminación. Esta fecha no equivale por sí misma a una garantía de conclusión, ya que el calendario efectivo dependerá de la formalización del contrato, el acta de inicio y las condiciones bajo las cuales se ejecuten los trabajos.
El reto no termina con la construcción de la planta
La desaladora representa una nueva fuente potencial de abastecimiento para una región que enfrenta una creciente demanda de agua y una importante dependencia de fuentes externas.
Sin embargo, adjudicar el contrato para construir la planta no significa que el agua esté disponible de inmediato para el sistema de abastecimiento. La capacidad proyectada de 2,200 litros por segundo deberá complementarse con la infraestructura necesaria para conducir, almacenar y distribuir el agua.
Por ello, el avance del proyecto deberá observarse en dos frentes: la construcción de la planta desaladora y la planta de bombeo, y el desarrollo de las obras complementarias necesarias para integrar esa producción al sistema regional de abastecimiento.
La adjudicación resuelve uno de los principales pendientes de la obra, después de dos procesos fallidos. El siguiente desafío será que ambos componentes avancen de manera coordinada, con responsables, presupuestos y calendarios claramente definidos.




