El alcalde Ismael Burgueño dejó plantados a vecinos de Playas de Tijuana, con quienes dialogaría sobre la inconformidad por la construcción de nuevos desarrollos inmobiliarios, y la exigencia de un gobierno más cercano con la comunidad.
Columna de opinión de Rubén García Fons
El domingo 17 asistí a la reunión de vecinos que se manifiestan contra la construcción de torres en Playas de Tijuana, y a la que el presidente municipal se comprometió a estar presente para oírlos y plantear acciones concretas.
Pues ni llegó ni se disculpó con los casi doscientos ciudadanos reunidos en la Casa de Cultura de Playas.
Ante semejante desaire, me pregunto si el alcalde de veras aspira a llegar a ser el gobernador del estado en el próximo 2027.
Lo anterior debe evaluarse bien porque para lograrlo, se deben satisfacer algunos requisitos previos:
Que su partido lo considere como el más competitivo
Si a los ojos de la ciudadanía no cumple con sus compromisos más elementales, como el asistir a una reunión pactada, es natural que surja un rechazo social que se manifieste a través de la prensa, de bloqueos y de plantones, o hasta en manifestaciones donde se sumen otras agrupaciones ciudadanas que padezcan problemas similares.
Bajo ese escenario, sería correcto preguntar si el alcalde cumple con las expectativas de competitividad que busca su partido, o si buscará a otra persona con un perfil capaz de cumplirlas mejor.
Si llega a ser el candidato
Si finalmente el alcalde es designado como candidato a gobernador, tendrá que tomar en cuenta que la ciudadanía será quien decida si toma o no posesión. En particular y para ir paso a paso, deberá considerar que la delegación de Playas de concentra el 40% del voto, y además,
que la comunidad de Playas es muy participativa, tal como lo demostró en las elecciones pasadas, cuando su votación fue un 7% más alta que en el resto de la ciudad.
La comunidad de Playas está encabronada
Dicen los de Playas que para ganar el voto en esta delegación, será necesario que el alcalde elimine su falta de compromiso con la comunidad, empezando por detener la evidente corrupción de sus colaboradores, quienes autorizan construcciones que en muchas ocasiones y por diversos medios, se les ha comunicado que no las quieren aquí.
Y la verdad, tampoco aceptan la excusa de que los permisos fueron responsabilidad de la administración pasada, toda vez que el cuerpo edilicio que encabeza, tiene la potestad de revocar las licencias y los permisos de construcción.
No obstante, siguen pensando que el diálogo abierto es el mejor camino para alcanzar un modelo de gobierno basado en la cercanía con la ciudadanía, la evaluación constante y la coordinación institucional, tal como lo expresó ante el Comité de Expertos en Administración Pública de la ONU: “No puede haber una política pública bien aplicada si no lleva la voz y el sentir de la ciudadanía”, según lo publicó El Economista en su edición del 13 de abril de 2026.
Por todo lo anterior, se espera que ahora sí acuda a la reunión del martes 19 a las 5:00 pm, en el salón Los Arcos de la Casa de la Cultura de Playas de Tijuana.
Rubén García Fons Residente de Playas




