Durante una reciente manifestación en defensa de Playas, me llamó mucho la atención un comentario que alguien subió a la nota publicada en redes; me parece que decía algo así como puros viejitos jubilados sin nada que hacer, refiriéndose a los participantes.
No me ofende el adjetivo porque pertenezco a ese grupo de adultos mayores, e insisto, sólo me llamó la atención. Sin embargo, estoy en desacuerdo con el resto de la frase por varias razones.
Los viejitos que salimos a manifestarnos por alguna razón de carácter social, en realidad estamos buscando el bien común y eso, no es estar haciendo nada. Es estar activos y alertas ante las decisiones que afecten a la comunidad, y lo hacemos porque nos preocupa el futuro de nuestros hijos y nietos, porque somos parte de la comunidad y porque tenemos tiempo.
Vivo en Playas desde hace cuarenta años, cuando el fraccionamiento era un modelo al nivel nacional de desarrollo bien ordenado y mejor administrado, y desde entonces me admiró la manera activa en que los vecinos participaban en los asuntos de la comunidad, ya fueran pavimentos, servicios de limpia, líneas de agua potable, de drenaje, etc.
Esa participación social también es notable en la elección del gobierno que nos administra. Como muestra de lo anterior, debo anotar que en el proceso electoral de 2024, y de acuerdo con los Resultados del Cómputo Final de las Elecciones Municipales, publicados en la página del IEEBC, la participación total municipal fue de 46.78%, y al desagregar los datos para el caso del fraccionamiento, el resultado fue de 53.70%; es decir, casi siete puntos porcentuales mayor.
Todo lo anterior es bien sabido por quienes analizan las tendencias del votante y definen los criterios de búsqueda de los votos en cada partido, así que ante la relativa cercanía de un nuevo proceso electoral, es muy oportuno recordarles que los de Playas votamos de forma masiva, o por lo menos más que al nivel municipal.
Por eso me extraña que la autoridad no responda las solicitudes de información sobre los planes de desarrollo que el colectivo Defendamos Playas le ha presentado desde hace mucho tiempo, ni que tome acción por las quejas de la destrucción de la cañada Azteca, o de las protestas por la construcción de un nuevo complejo multifamiliar en la playa.
Creo que es muy oportuno que nuestro alcalde considere atender a los vecinos de playas como lo hizo recientemente en Santa Fe y en la Cacho.
Rubén García Fons, Residente de Playas de Tijuana




