- Un incidente registrado durante las precipitaciones recientes vuelve a mostrar la presión que enfrentan los sistemas de drenaje y la planeación territorial en Tijuana, una ciudad marcada por geografía compleja, expansión urbana acelerada y contrastes topográficos.
Las lluvias dejaron diversos incidentes asociados a escurrimientos urbanos, entre ellos el caso de un hombre que fue arrastrado por una corriente tras poner a salvo a su hija en la colonia El Tecolote, situación que movilizó a cuerpos de emergencia municipales y a personal de Protección Civil Tijuana.
Más allá del hecho puntual, el episodio vuelve a poner en evidencia condiciones estructurales que se repiten cada temporada invernal en la ciudad.

Geografía urbana y presión sobre el drenaje
La configuración territorial de Tijuana, caracterizada por pendientes pronunciadas, cañones naturales y escurrimientos estacionales, provoca que el agua de lluvia se desplace con rapidez hacia zonas habitacionales, vialidades y puntos de transición urbana.
Cuando la intensidad pluvial supera la capacidad de conducción existente, calles, avenidas y accesos funcionan como rutas temporales del agua, generando riesgos para peatones, automovilistas y viviendas ubicadas en zonas bajas o de ladera.
Este comportamiento no es excepcional, sino inherente a una ciudad cuya expansión urbana ha avanzado sobre terrenos con dinámicas hidrológicas complejas.
Infraestructura pluvial en proceso de adaptación
El crecimiento sostenido de las últimas décadas ha incrementado la presión sobre la infraestructura hidráulica. En diversas colonias, los sistemas pluviales operan bajo condiciones que requieren mantenimiento constante, ampliaciones progresivas y actualización técnica frente a eventos meteorológicos cada vez más intensos.
La urbanización acelerada, sumada a la impermeabilización del suelo y a la ocupación de cauces naturales, ha reducido la capacidad de absorción del territorio, aumentando la velocidad del escurrimiento superficial.
Este escenario obliga a reforzar acciones preventivas, monitoreo de escurrimientos, limpieza de infraestructura pluvial y señalización de zonas de riesgo durante lluvias fuertes.

Planeación territorial y prevención
Especialistas en urbanismo coinciden en que el reto no radica únicamente en la respuesta ante emergencias, sino en fortalecer de forma sostenida:
- la planeación territorial y el ordenamiento del crecimiento urbano
- el mantenimiento y recuperación de cauces naturales
- la regulación de asentamientos en laderas y zonas de escurrimiento
- la cultura ciudadana de prevención y protección civil
En ciudades con geografía compleja, la coordinación entre infraestructura hidráulica, planeación urbana y prevención comunitaria resulta clave para disminuir la exposición al riesgo.
Un recordatorio de los desafíos urbanos de temporada
Los eventos asociados a lluvias intensas forman parte del ciclo anual de la ciudad. En ese contexto, el fortalecimiento de los sistemas pluviales, la actualización de diagnósticos de riesgo y la inversión gradual en infraestructura continúan siendo elementos centrales para la resiliencia urbana.
Más que episodios aislados, las lluvias recurrentes funcionan como indicadores de los retos estructurales que enfrenta la ciudad en materia de ordenamiento territorial, infraestructura hidráulica y adaptación urbana.




